El proceso creativo
Del trazo
al plato.
Antes de cocinarse, cada plato se dibuja.
En Hoyuela 1955, el menú degustación empieza mucho antes del primer bocado. Cada plato nace como un boceto: una idea sobre papel que anticipa sabores, texturas y composición. Aquí puedes ver ese viaje, del lápiz al pase final.
Temaki de atún y mijo nikkei
Crujiente, fresco, directo. El primer gesto nikkei.


Vieira y leche de tigre condensada
Acidez controlada, dulzura marina, equilibrio total.


Cannoli de mejillón
Cantabria envuelta en masa crujiente. Sin pretensiones.


Berlina de conejo a la royal
Lo rústico hecho goloso. Un bocado con historia.


Min Pau de txangurro y tamarindo chifa
Asia y Cantabria en un solo bocado al vapor.


Noqui con pesto de huacatay
El puente entre tierra y mar. Suave, verde, profundo.


Parihuela nikkei
Caldo hondo, cangrejo blando, pan chino frito. Ritual.


Carrillera ibérica, ají panca, camote
Iberia y los Andes se encuentran. Con calma.


Ceviche de mango y coco
La pausa fría. Limpia, refresca, prepara lo que viene.


Calabaza y gachas
Dulce encuentro. Cálido, sereno, reconfortante.


Petits fours
Macarons, alfajor de lúcuma, camotillo. Los últimos recuerdos.


Del papel a tu mesa.
Solo falta tu reserva.
Cada uno de estos platos te está esperando. La experiencia completa, en vivo, es otra cosa.
