Alturas de Machupicchu
AperturaEl pan, la mantequilla y la bebida fermentada que abre el camino. Tres gestos andinos que sientan la base de todo lo que viene.
Menús degustación
En Hoyuela 1955 trabajamos con dos menús degustación que cuentan historias distintas. Kawsay es un recorrido largo por las regiones del Perú. Confluencias es un viaje corto por las cinco culturas que han moldeado la cocina peruana. Cambia de uno a otro con un clic.
Kawsay
«Vida», en quechua. Un recorrido por las regiones del Perú.
El pan, la mantequilla y la bebida fermentada que abre el camino. Tres gestos andinos que sientan la base de todo lo que viene.
Un blini que viaja como lo hacían los mensajeros incas. Quinua roja, cushuro y la papa convertida en chuño nuevo.
La selva entra en mesa. Una bebida fermentada asháninca acompañada de una granita y un aire que enfrían y limpian.
El plato más alto y el más cercano al mar conviven aquí: una yimura novoandina y un pulpo al olivo que ya es clásico moderno.
Pescado curado, cebolla encurtida, ají amarillo y culantro. La fórmula precolombina del ceviche, contada a la mesa.
El pase fuerte del menú. Chancho y tigre: la cocina criolla más profunda, contada con producto del valle.
El cierre dulce y canalla del recorrido. Picarones de barrio: la calle limeña convertida en último gesto del menú.
Kawsay
Confluencias
Un viaje sin regreso por las culturas que han moldeado la cocina peruana.
Bienvenida
El menú no empieza: ya está empezado. Cinco gestos que adelantan, en un solo plato, todo lo que va a pasar después.
El punto de partida. La ostra como gesto del Pacífico, el sour como código limeño y la michelada como guiño criollo. Todo en un mismo bocado.
La cocina malagueña cruza el Atlántico y se reencuentra con el ají colorado. Piquillo, bacalao y un gazpachuelo que ya no es de aquí ni de allá.
El chifa entendido en su gesto original. Caldo limpio, ventresca fermentada, técnica milenaria leída desde la mirada peruana.
El nikkei como conversación, no como etiqueta. Wagyu, yuzu, ají amarillo y unas perlas de chincho que cambian el mapa del plato.
La quinoa se cocina como un arroz norteitaliano, el pato se trabaja como un ragú lento y el parmesano cierra el círculo.
Las cinco culturas vuelven a sentarse, esta vez en el postre. Chirimoya, chocolate chuncho, kiwicha, kion, chancaca y un aire de jerez.
Confluencias
Cómo elegir
Los dos son menú degustación, los dos son cocina mestiza, los dos cuentan una historia. Lo que cambia es la longitud del viaje.
La carta del día puede variar según el producto y el momento del año. La cocina, la dirección de sala y el nivel se mantienen iguales. Reserva tu mesa y elige el menú al llegar.